Antítesis de mí (I Parte)

Existen decisiones que has de tomar de manera instantánea. Nada de pensarlo dos veces. Aceptar lo que se nos presenta. Tomar las riendas de tu vida y decidir que eso es exactamente lo que quieres hacer en ese preciso momento. Ver la oportunidad que se nos ofrece y tomarla. Sin embargo, existen otras decisiones que has de pensar más detenidamente pues, tomar esa opción y no otra, puede llevar a que tu vida cambie por completo y no puedas dar marcha atrás. Pero, ¿dónde está el equilibrio? ¿Cómo saber si esa opción que se nos presenta es la que has de tomar? A veces pienso que debería existir un ser ahí arriba para decirte lo que está bien y lo que no. Para que te diga qué decisión es mejor pensarla dos o tres veces y cuál aceptarla de inmediato. A veces pienso que no soy feliz y eso me entristece. Sigue leyendo