Sensaciones



Es complicado llegar a otro país y cambiar el chip rápidamente. Creo que necesito un periodo de adaptación. Se me hace extraño entender el italiano (algunas cosas son parecidas al español, no es tan complicado pero tampoco puedo comprenderlo todo) así que me frustro al no poder contestar en su idioma porque además, me sale contestar en inglés, ni siquiera en español. Supongo que sigo asociando el estar en el extranjero con mi estancia en Irlanda. Así que por ahora hablo una cosa extraña pero no italiano.

He de decir que he tenido una gran suerte con mi compañera Aysylu. Ella es rusa y habla muy bien italiano así que me ha acompañado a hacer todos los trámites. Además, también es mi compañera de proyecto, que ya iré contando en próximas entradas, ya que por ahora las reuniones con Luigi, nuestro tutor, son para informarnos acerca del Servicio de Voluntariado Europeo y sobre los eventos que tendrán lugar en Molfetta y en los que tomaremos parte (como el Giro de Italia).

Nuestro piso se encuentra por el centro y la verdad es que está muy bien situado. Comparto piso con Aysylu, Olena (ucraniana) y Gabriela (húngara), así que nuestro idioma para comunicarnos es el inglés. Es divertido cuando nos sentamos y comenzamos a preguntarnos cómo se dicen ciertas palabras en cada idioma (también un poco locura) pero gracioso. A ver si cuando acabe este periodo soy capaz de presentarme en sus idiomas.

También tengo que mencionar a Monica, mi encantadora mentora que está para todo.Además, le encanta España y quiere que sea su profesora de español (y ella mi profe de italiano). Al menos de momento todas son buenas sensaciones.

Ayer Luigi nos llevó a dar un paseo por Molfetta y habría que ver mi cara cuando vi ‘un muñeco’ colgado entre los pisos. Me dio una malísima sensanción porque al principio pensaba que era una mujer. Estuvimos paseando por la costa y también nos tomamos un café…’normal’. Vamos, un chupito de café. Me confundí.

Respecto a Internet, tampoco puedo conectarme cada vez que quiero ya que no lo tenemos aún en casa así que aprovecho cuando estoy en la oficina. Y, para qué mentirnos, se echa de menos por la noche llegar a casa y tener un tiempo para hablar con tu familia y amigos ya que tampoco es cuestión de estar enganchada mientras estoy en la oficina.

Rumbo a Nápoles

Mañana de nuevo hacemos las maletas y vamos rumbo a Nola (Nápoles), donde estaremos hasta el próximo miércoles 15 de marzo. Allí nos reuniremos con otros voluntarios de otras zonas de Italia para tomar el curso de iniciación, clases de italiano y, además, visitaremos Nápoles. Por ahora todo pinta muy bien y no me puedo quejar. Ya volveré a escribir sobre mi experiencia una vez venga del curso.