Día 1 Partida

Pues llegó el día…¿Cuántas veces habré mencionado en esta última semana esta fecha? Sinceramente, ya estaba cansada de hacerlo. Quería que llegara el día y estar en Italia. Voy a quitarme esa coraza que tan presente está siempre en mí y voy a decir que sí, que ha sido una semana dura. Despedidas y más despedidas, estar aquí y allí, en todos los sitios y en ninguno. Y ya por fin me encuentro en el autobús (aún quedan unas horas para pisar la que será mi casa por un tiempo) pero al menos ya sentada y poniendo mis pensamientos en orden. ¡Lo que me recuerda que ya llevo doce horas de viaje!

Pensaba que no iba a ser capaz de dormir durante la noche por los nervios pero al final sí que pude y fue mi madre quien me despertó a eso de las 6 de la mañana para recordarme que teníamos que marcharnos. Así, mis padres me llevaron al aeropuerto de Sevilla para poder coger el avión hacia Roma. Para qué mentir, me puse triste tras pasar la seguridad cuando ya me había despedido de ellos. Ya sí. Empezaba a ser real. Aunque parezca en ocasiones que haga las cosas sin pensar no es así. Y tras esta decisión hay mucha reflexión y emociones. Muchos lo saben bien.

Lo cierto es que no se me hizo pesado el vuelo, pude dormir un poco y comer. Además, llegamos 20 minutos antes de lo previsto, así que ¡genial! Mis maletas aparecieron pronto y me puse en marcha hacia la estación de tren para ir hacia Tiburtina y tomar el autobús hacia Terlizzi (donde me recogerá mi ‘mentora, me suena súper raro llamarla así pero bueno). La verdad es que pensaba que tardaría img_20170305_082226mucho más en ir de un sitio a otro y por eso he estado agobiada en estos días dándole vueltas al ¿y si no llego a tiempo? Pero todo se ve de otro color cuando estás en el sitio. Así que el tema de los transportes ha sido fácil (ya os lo puedo ir diciendo a todas aquellas personas que me han dicho que me van  a visitar..). Pero es cierto que alguna que otra vez he dejado escapar alguna lagrimita. Se trata de un gran cambio en mi vida. Cambiar de país, de cultura, de rutina, de casa, de compañeros, dejar otra vez a mis padres atrás, a mi hermana, a Kobu…

Tampoco ha sido fácil decir ‘hafoto-de-cristina-reyes-barosta pronto’ a algunas personas ya que yo enseguida me encariño con la gente y más cuando es recíproco. Así que no me puedo ir sin mirar atrás ya que dejo a magníficas personas de las que he aprendido muchísimo y con las que he llegado a intimar (sobre todo con algunas).

También se trata de un reto personal, ya que hacía tiempo que quería marcharme al extranjero y ‘probar suerte’, haciendo algo diferente. Así que de esta manera, me quito la espinita que tenía clavada. Espero poder ir contando que todo va fenomenal y que es tal y como esperaba (o mejor). No dejará de ser una experiencia más que sumar a la vida 🙂

Ahora estoy un poco bipolar ya que se me saltan las lágrimas, luego me invade la emoción y la ilusión de encontrarme con mis nuevas compañeras de piso, luego pienso en Chiclana y en este último año y en todas las cosas buenas…. aunque también en las no tan buenas…Lo que está claro es que de todo se aprende y que porque me vaya X tiempo espero seguir manteniendo las relaciones que dejo atrás, mantener el contacto con todos (los posibles) y seguir sumando. 

Ahora voy a tomarme otro de los bocadillos que me preparó con todo su cariño mi querida madre para que cuando me mande un whatsapp pueda decirle que sí, que me lo comí y con muchas ganas 🙂img_20170305_175113

Nueva aventura

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Lo que un día parecía que estaba muy lejano ya va tomando más que forma y, si no existe ningún contratiempo, el domingo 5 de marzo por la noche ya estaré en mi destino, el que será mi hogar durante un año: Molfetta (Italia)

Han pasado ya varios meses desde que me decidí a hacer un Voluntariado Europeo aunque esta idea rondaba por mi cabeza después de haber venido de Irlanda (de trabajar de Au pair) en 2014 cuando también estuve tanteando el marcharme pero por motivos profesionales terminé quedándome -hasta hoy- en mi tierra, Chiclana de la Frontera (Cádiz).

Muchas dudas afloraban por mi cabeza. ¿Cómo es eso de irte de voluntario a otro país? ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Es fácil? ¿Puedo permitírmelo? ¿Y si…? Pero al acabar el verano de 2016 tenía claro que quería cambiar un poco mi estilo de vida y hacer uno de mis sueños realidad, volver a salir y vivir una experiencia en el extranjero que seguro no me defraudará, salir de mi zona de confort y dar un paso hacia delante en búsqueda de otros proyectos, vivencias y lo que siempre me ha gustado ‘conocer mundo’. Así que ¡manos a la obra! Al principio el momento de la búsqueda puede parecer un cacao, ¿por dónde empezar? No me voy a extender en cada paso ya que existen páginas donde explican todo a la perfección y yo prefiero dar mi punto de vista, expresar mis sentimientos y dar algunos consejos. Así que aquí os dejo un link para que sepáis en qué consiste exactamente el voluntariado europeo. 

También existen páginas donde aparecen los proyectos con su respectiva descripción y donde puedes ir filtrando por país o tipo de proyecto (según tu interés). Además, hay varios grupos de Facebook (EVS vacancy, EVSBOOK, entre otros) sobre este tipo de volunatariados que se actualizan constantemente. Sinceramente, creo que es lo más eficaz.

Ante todo, he de decir que tienes que tener mucha paciencia pues, cada vez son más las personas que se interesan por el VE, y seguramente, antes de dar con ‘tu proyecto’, tendrás que hacer diversas entrevistas para diferentes proyectos. Pero de todo se saca algo positivo, también de las entrevistas porque te sirven para prepararte también para otras.

Así pues, en octubre descubrí a Acción Balear (entidad de envío) y el proyecto en el que me interesé que tendrá lugar en Molfetta, (Italia). En noviembre hicimos las entrevistas y tuve que esperar hasta final de diciembre hasta que me dijeron que el proyecto estaba aprobado. Aunque en todo este tiempo también hice otras entrevistas para otros proyectos por si al final este no se aprobaba. De hecho, al final tuve que decidirme entre este y otro en Polonia que tuve que rechazar. Oportunidades hay.

 He de decir que las dudas afloraron de nuevo pero finalmente pudo lo que siempre quise y en menos de una semana les di mi respuesta definitiva.¡Sí! A partir de ahí la preparción tanto con la entidad de envío como con la de recibida. La verdad es que en ningún momento me he sentido perdida pues siempre me han respondido con rapidez a mis dudas.

Ya solo me quedan cinco días en Chiclana y, para qué mentirnos, ¡estoy muy nerviosa! Entre las despedidas, la maleta, organizando toda la documentación etc…Pero por otro lado, estoy muy ilusionada, sobre todo, en estos últimos días ya que estoy en contacto con otros voluntarios de Molfetta y con las que serán mis compañeras de piso en la ciudad italiana.

En definitiva, si no estuviese nerviosa, supongo que se perdería la gracia. Todo cambio genera incertidumbre pero la ilusión y la emoción de vivir esta nueva experiencia está por encima de todo. Espero que mi próxima entrada sea ya desde la bella Italia.