Señales (I Parte)

Un muro entre nosotros, cerca pero no lo suficiente. Años de amistad, de conexión, de risas y de comprensión, pero en esta noche fría nada era igual. Quizás un cigarro y tomar el aire no me vendría mal, tal vez demasiados pensamientos insanos, quizás altas expectativas para una relación que solo podía ser de dos. Hacía tiempo que había dejado de ser yo cuando estaba con él, yo ya no era feliz después de estos años. No era capaz de levantarme por la mañana, mirarle con mi peculiar sonrisa y ojos brillantes como lo hacía antes. En cambio, yo sí veía todo eso en él. Me empezaba a hacer daño su sonrisa, sus caricias, sus amagos por recuperarme, su felicidad. ¿Cómo podía hacerme daño la felicidad de la persona por la que había apostado? ¿Cómo habíamos llegado a este punto? Sigue leyendo