Somos emociones

Un mar de incertidumbre pasea entre las calles, una noticia, que no suceso, cae como un jarro de agua fría entre aquellos servidores de la información, y ahora, el futuro es incierto para todos. Aunque los aromas de la tempestad se hicieran notar, no quería pensar que fuera verdad. No estamos aquí para siempre, lo digo ahora y lo he dicho muchas veces. Caminantes en un mundo en el que las piedras aparecen pero siempre se consiguen saltar, y siempre, siempre, gracias a los que alargan los brazos para hacer de tu sueño una realidad. Mensajes de apoyo, sonrisas, encuentros, la palabra ‘oportunidad’ aparece por cada esquina o aparecerá. Pero no somos robots, somos emociones. Los lazos construidos serán difícil de desatar igual que el aprendizaje que me llevo de esta magnífica experiencia.  

El bolígrafo no se ha quedado sin tinta, ni la impresora sin papel, y este es tan sólo un reportaje más que escribir sobre nuestras vidas. Recuerdo aquel último examen de la facultad, ‘Periodismo de Viajes’, me costó mucho estudiarlo por la carga emocional que suponía que fuera ‘el último’, y hoy puedo asemejarlo a la página 6 de ayer.

Pero no es sólo lo que hemos escrito sobre el papel sino lo que hemos escrito en la calle, en las ruedas, en ‘el sitio’, en la casa de todos, en los bares, en el teatro, en los museos, en la playa, en los hoteles, en el río, en las avenidas, en las bodegas, en las asociaciones…Y entre tanto, un sinfín de personas se daban a conocer, personas movidas por una inquietud, por un fin social, cultural, deportivo o político, para hacer de Chiclana, una ciudad mejor.

Así, hago un guiño a mi blog ‘conoceresaprender’ o ‘conociendomundo’ para los amigos, y es que, para conocer lo que hay fuera primero es conocer lo que hay dentro. Yo he conocido y he aprendido de grandes y maravillosas personas. Desde aquellas que me enseñaron que existe el amor por ayudar a los demás sin recibir nada a cambio (¡cuántos titulares con la palabra solidaridad habremos escrito!) hasta el detalle de no hacer sólo fotografías horizontales y que, las verticales, importan.

Ahora emprenderemos caminos diferentes, y esto es lo que me produce mayor tristeza, que hoy no estemos ya reunidos aportando ideas sobre lo siguiente que vamos a sacar. Espero y deseo que volvamos a coincidir porque un barco sin marineros, deja de ser un barco.

¿Una copita? Mejor dos.

 

 

NY, quinta parte: Viaje a Brooklyn

Desde hace años tengo un sueño. Un sueño que me ha acompañado desde que me sentaba enfrente de la televisión y me ponía a ver Embrujadas con mi hermana, entonces en el ‘opening’ de la serie aparecía el Golden Gate (San Francisco). Ese puente anaranjado quedó plasmado en mi retina y desde entonces lo tengo metido en mi cabeza. Tengo que ir. Muchas personas me han prometido a lo largo de los años que vendrían conmigo pero, para no romper promesas es mejor hacer lo que hago yo, no prometer nada nunca. Ir a Nueva York era también un sueño, hacía años que me habían invitado a ir pero nunca había encontrado el ‘momento perfecto’, entonces me di cuenta de que si seguía esperando, este no llegaría nunca. El momento es hoy. El momento es ahora. Sigue leyendo

NY, IV PARTE: MOMA, Museo de ¿arte?

Un día más volvía a despertarme en aquel gran salón junto a mi amiga. Como la mayoría de las veces, yo me despertaba unos minutos antes y para nada hacía falta despertador. También hay que decir que ahí estaba su tía para darnos un toque y no nos quedásemos dormidas. Miraba el móvil cotilleaba un poco y me ponía en pie. Miraba por la ventana y el río Hudson estaba prácticamente ante mis pies. Un precioso amanecer me daba los buenos días. Sigue leyendo

Nueva York III parte: De camino a Times Square

Cierro los ojos y vuelvo a trasladarme a aquel grandioso lugar y vuelvo a sentirme pequeña y perdida entre tantas personas, entre el movimiento, entre los coches que van con prisas, entre los peatones que no esperan a que se ponga en verde, que diga, en blanco. Los muñecos allí son blancos. Un desayuno más, un día más, nunca uno menos. Todo suma. Todo. Sigue leyendo

Viaje a NY a lo ‘Gossip Girl’

Para hacer un viaje y querer conocer todos los entresijos de la ciudad hay que tener en cuenta varias cosas:

  1. Llevar zapatos cómodos. ¡PRIMORDIAL!
  2. Querer conocer el máximo posible implica madrugar.
  3. Ser una open minded person (persona abierta).
  4. Adaptarse a las diferentes situaciones que se pueden presentar y comunicar lo que piensas, lo que quieres hacer. Sobre todo si viajas con varias personas. Esto, al ser dos, lo hemos llevado bastante bien. Al fin y al cabo, se viaje para #conocermundo, aprender y, lo más importante, disfrutar.
  5. No conformarse con ver únicamente los lugares más turísticos sino deambular por las calles, perderte por las grandes avenidas y por las calles más estrechas para contemplar las fachadas de las casas y los rincones que no verías si sólo pensaras en subirte al metro o tomar el bus. Por ello decía lo de los zapatos…

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Viaje a Nueva York, I parte

Un viaje nunca puede quedar en el olvido y es que, un viaje no sólo dura los días que te vas sino que tienen unos días (o meses) de preparación y luego quedan los recuerdos. Las fotos y los vídeos juegan un buen papel aquí, aunque las mejores fotos son las que prevalecen en la memoria ya que una fotografía puede ser muy buena pero no hace justicia a lo que realmente ves, y esta frase nos la hemos repetido mil veces en este viaje María y yo. Sigue leyendo

Cada cuál decide cómo invertir su tiempo

La mayoría de las veces los planes inesperados son los mejores y es que, planear no siempre conlleva el resultado deseado aunque, a decir verdad, planificar un viaje también te llena de ilusión y felicidad, así no sólo se disfruta los días en los que tiene lugar el viaje sino los días ( o meses) anteriores.

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Más de 10.000 km por amor, de Chiclana a Taiwán

Viajar es una forma de vida para muchos. Hay quien se coloca su mochila y, acompañado o solo, emprende su viaje para conocer mundo y llenar su mochila de experiencias y vivencias, de sonrisas y de ilusiones y, sobre todo, de mucho aprendizaje. La historia del chiclanero Alfonso Marín, ‘Sito’, y de su novia taiwanesa, Bella Hsieh, está acaparando la atención de muchos y es que, no es para menos. El objetivo que se han marcado es ir a Taiwán pero de una manera muy peculiar, vestidos de novios, andando, haciendo autostop, cogiendo autobuses de corto recorrido y, ya al final del trayecto, tomando el barco para llegar a la isla. Algunos lo han llamado locura pero, en cambio otros, han quedado impresionados y admiran la valentía de estos dos jóvenes. Sigue leyendo

Más de 10.000 km por amor, de Chiclana a Taiwán

Viajar es una forma de vida para muchos. Hay quien se coloca su mochila y, acompañado o solo, emprende su viaje para conocer mundo y llenar su mochila de experiencias y vivencias, de sonrisas y de ilusiones y, sobre todo, de mucho aprendizaje. La historia del chiclanero Alfonso Marín, ‘Sito’, y de su novia taiwanesa, Bella Hsieh, está acaparando la atención de muchos y es que, no es para menos. El objetivo que se han marcado es ir a Taiwán pero de una manera muy peculiar, vestidos de novios, andando, haciendo autostop, cogiendo autobuses de corto recorrido y, ya al final del trayecto, tomando el barco para llegar a la isla. Algunos lo han llamado locura pero, en cambio otros, han quedado impresionados y admiran la valentía de estos dos jóvenes. Sigue leyendo

Volver

corazón

Un lugar de reencuentro, al que volver, del que un día te marchaste a sabiendas que volverías. Un lugar que siempre quisiste dejar pero no olvidar, querer, pero no aferrarte a él. Un lugar ligado a tantos recuerdos y, sobre todo, a personas, al que jamás dar la espalda pero tampoco abrazar de manera prolongada. Un lugar lleno de alegrías pero también de nostalgia, efímero y para nada eterno. Un lugar en el que disfrutar pero sabiendo que lo quieres cambiar y del que te necesitas desprender. Un lugar al que querer echar de menos pero también regresar. Marcharte para volver. Siempre y de momento, volver.

Un lugar que lo hacen las personas y sus sentimientos, siempre moviéndote en círculos para encajar, relacionándote con diferentes personas para crecer, aprender y madurar, pero con un espacio reservado para los de siempre, los de siempre. Algunos, la mayoría, vienen y van, todos aportando su granito de arena, algunos con un peso mayor que otros, a algunos los dejas ir sin más, a otros les das las gracias por haber estado o por estar. Momentos irrepetibles, felices, donde la alegría baña los días y las anécdotas hacen el resto. Un lugar que te recuerda quién eres, quién fuiste, una frase: “el presente de un futuro pasado”.  Un lugar que te vio crecer, que te dio grandes momentos aunque también te los robó.

Pensamientos que se diluyen con el paso del tiempo y dan paso a otros nuevos, a veces con mayor miedo, a veces con valentía. Expectativas estancadas y, a veces, anuladas. Sentir que te pierdes o no querer estar donde estás, querer huir, como siempre quisiste, pero que algo te retenga, pensar en el mañana como si esto fuera eterno y no saber dar ese paso hacia adelante y volar. Arrepentirte, gran error, abrir los ojos y dar rienda suelta a tu imaginación, librarte de las cadenas y hacer lo que siempre quisiste hacer:  vivir.