Sentarte enfrente

La vida pasa demasiado rápido. Es mejor actuar que esperar a que todo pase sin apenas darte cuenta. Tu oportunidad es hoy y tu momento, ahora. Mañana…Mañana no se sabe dónde estaremos. Sigue leyendo

Anuncios

El último adiós


Dedos entrelazados, miradas de complicidad y pasión. Agarraba las sábanas con todas mis fuerzas, quería vivir aquel momento como nunca, besarle, apretarle sin mediar palabra. Cerraba los ojos sin pensar en nada más, simplemente, dejándome llevar. No debíamos hablar, sería nuestro secreto. Como si dos niños inocentes estuvieran haciendo algo prohibido y debieran mantenerlo en secreto. Entre risas los besos no cesaban. La felicidad se concentraba en aquel paréntesis en nuestras vidas, en una burbuja, en aquel dormitorio que conocíamos a la perfección, al igual que su cara, su torso… Un momento que no debía ser contado.

Reconocía su cuerpo a pesar del tiempo que hacía que no nos veíamos y él sabía cómo hacerme disfrutar, también yo a él. En ese momento no nos importaba lo que era correcto y lo que no, todo lo demás sobraba.Estábamos solos. Él y yo.  Recuerdo su sonrisa, su mirada, el amor que aún no había desaparecido entre nosotros, la ternura con la que me tocaba, con la que me sonreía. No había cabida para nada más en aquella habitación. Un rincón encantado que tantos años atrás habíamos disfrutado juntos, pero esta vez era diferente. Esta vez no era como siempre. Era especial. Sabíamos que teníamos que volver a nuestra nueva realidad, una realidad en la que nunca había reparado antes pues prefería no imaginarme en una situación distinta, pues él ya no estaba en ella.

Las migajas del amor se conservaban entre las sábanas, entre los besos que extrañábamos, entre las caricias que jamás volverían, entre las miradas de complicidad que desaparecerían con el tiempo. Se trataba del punto y final que necesitábamos, un momento que recordaríamos para siempre pero que supondría un paso hacia adelante para nosotros, para no volver a mirar hacia atrás. Vivir el momento, vivirlo intensamente sin importar en las consecuencias. El tiempo pasaba sin apenas darnos cuenta e imágenes del pasado venían a mi mente pero trataba de expulsarlas y concentrarme en el aquí, como siempre. Quizás no podía haber un cierre mejor para aquella relación. Una habitación llena de complicidad que quedaría en el recuerdo. En nuestro recuerdo. La pluma escribía el final de un bonito episodio para poder iniciar una nueva página.

Carpe Diem.

‘Alumnos que son un amor’

Hoy me he emocionado en un par de clases. En una de ellas algunos de los alumnos habían preparado presentaciones (en power point, otros este mural) sobre las costumbres en España, más concretamente en Andalucía y en Cádiz, que hace unas semanas yo les había contado.

La primera diapositiva de la primera presentación ya me hizo sonreír: ‘Esto es para ti’. Pero lo que no me esperaba es que al pasar la diapositiva comenzara a sonar mi canción preferida, ‘La Playa’. Por supuesto, me emocioné. Seguidamente también hablaban un poco de Cádiz y de Chiclana…La chica que había preparado esta presentación había elegido unas bonitas fotos de las playas de España, de La Barrosa…Están aprendiendo bien dónde hay que ir de vacaciones… Además, la chica se había tomado la molestia de buscar más curiosidades sobre los andaluces, me tuve que reír con algunas de las cosas que había escrito, que son ciertas, por cierto. Explicó cómo nos comemos algunas letras, que alzamos un poco más la voz cuando hablamos, entre otras cosas. Además, terminó diciéndome que le gustaba mucho La Oreja de Van Gogh.

Después vendrían otras presentaciones donde también hablablan sobre el flamenco, las tapas, las playas, sobre Cádiz, Chiclana, la Semana Santa… Y, de nuevo, de fondo una canción del nuevo disco de La Oreja de Van Gogh… Sabían cómo tocar mi corazoncito… 🙂 Habían entendido el mensaje. Luego presentaron este mural que me han regalado donde tampoco podía faltar mi grupo de música ^^. Posteriormente les enseñé yo una presentación sobre qué es ir de tapas en Andalucía. Parecían curiosos sobre el asunto.
Al final de la clase les agradecí el esfuerzo y el tiempo que habían invertido en sus trabajos. Ha sido una clase muy muy especial para mí. Además, me di cuenta de que, entre tantas presentaciones, nadie había mencionado ‘las corridas de toro’ (yo les había hablado de ellas en la primera clase, ya que forma parte de la tradición española quiera o no), pero les agradecí que no lo hubiesen mencionado. Entonces, algunos de los alumnos contestaron que sabían que a mí no me gustaba y a la otra profesora tampoco y habían decidido obviarlo. A ellos tampoco les gusta. Así que me voy sintiendo satisfecha al ver que asocian España con más cosas, ya que, como he vuelto a repetir en clase, en mi país tenemos una cultura muy rica.

Por otra parte, hoy he conocido una clase nueva que me ha enamorado. Igual que hay clases o, mejor dicho, algunos alumnos más revoltosos que no prestan atención, de esta clase (y de la anterior citada) puedo decir de manera generalizada que son un encanto. Desde el principio preguntando, curiosos de mi vida, de mi país…Y cuál fue mi sorpresa cuando al sonar el timbre escuché un ‘ooohh no, queremos seguir con el español’. Son situaciones que te hacen sentir bien. Me tenía que marchar, aunque me hubiese quedado mucho más tiempo con ellos. Además, un grupo se acercó a mí antes de irme para preguntarme si el sábado podía ir con ellos de excursión…

¡Estos niños son un regalo!